ISSN: 2961-287X
Vol 3 No. 3 - Septiembre 2025.
Editado por:
Universidad La Salle
RUC: 20456344004
Av. Alfonso Ugarte 517, Cercado, Arequipa, Perú
ISSN: 2961-287X
Depósito Legal No. 2023-08579
Publicación cuatrimestral
DOI: 10.48168/RICCE.v3n1
Equipo Editorial
Editor En JEfE
Dr. Glenn Roberto Arce Larrea (Perú) Universidad La Salle, https://orcid.org/0000-0002-6949-9001
EditorEs asociados
Dr. Leonardo G. Rodríguez Zoya (Argentina) Universidad de Buenos Aires, https://orcid.org/0000-0002-7304-2338
Dr. Rafael Fernando Sánchez Barreto (México) https://orcid.org/0000-0001-7525-9306
Dr. Ricardo Fernando Rosales Cisneros (México) Universidad Autónoma de Baja California, https://orcid.org/0000-0002-0266-2951
Dra. Taeli Gomez Francisco (Chile) Universidad de Atacama https://orcid.org/0000-0001-8081-1417
consEJo Editorial
Dr. Carlos Alberto Flores Sánchez (México) Universidad Autónoma de Baja California, https://orcid.org/0000-0003-1516-166X
Dr. Eligio Cruz Leandro (México) Universidad Nacional Autónoma de México, https://orcid.org/0000-0002-0538-3894
Dr. José Guadalupe Ramírez Durán (México) Universidad La Salle Bajío México, https://orcid.org/0000-0002-6287-7022
Dr. Josué Miguel Flores Parra (México), https://orcid.org/0000-0003-1424-4498
Dr. Nelson Alfonso Gómez Cruz (Colombia) Colegio de Estudios Superiores de Administración, https://orcid.org/0000-0001-9594-1441
Dr. José Manuel Patricio Quintanilla Paulet (Perú) Universidad La Salle, https://orcid.org/0000-0002-3700-3163
Dra. Margarita Ramírez Ramírez (México) Universidad Autónoma de Baja California, https://orcid.org/0000-0001-9594-1441
Dra. María del Consuelo Salgado Soto (México) Universidad Autónoma de Baja California, https://orcid.org/0000-0003-2939-9388
Dra. María Nely Vásquez Pérez (España) Universidad Deustuo, https://orcid.org/0000-0002-0879-5309
Dra. Nora del Carmen Osuna Millan (México) Universidad Autónoma de Baja California, https://orcid.org/0000-0001-5719-7682
Dra. Wendy Ugarte Mejía (Perú) Universidad Nacional de San Agustín, https://orcid.org/0000-0003-2185-5887
Dr. Yasiel Pérez Vera (Cuba) Universidad Nacional de San Agustín https://orcid.org/0000-0001-9421-9529
Econ. Angela Daniela Portugal Pacheco (Perú) Municipalidad Distrital de Cerro Colorado, https://orcid.org/0000-0003-3096-3740
Edición y disEño
Universidad La Salle (Arequipa)
En alianza con
UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE BAJA CALIFORNIA (MÉXICO)
ACADEMIA HISPANOAMERICANA DE LA COMPLEJIDAD
ricce@ulasalle.edu.pe
https://revistas.ulasalle.edu.pe/ricce
RevISta IbeRoameRIcaNa de complejIdad
y cIeNcIaS ecomIcaS
Revista de ciencia de la Complejidad
índicE
05
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85
APOSTARLE A UNA OBRA
Carlos Eduardo Maldonado
EDITORIAL
Taeli Gómez Francisco
TEORÍA DEL DERECHO MODO COMPLEJO: UN
BOSQUEJO SOBRE LA EPIGENÉTICA JURÍDICA
Jorge Benítez Hurtado / Carlos Eduardo Maldonado
DERECHOS HUMANOS Y DIVERSIDAD EN LA
EDUCACIÓN SUPERIOR. UN ANÁLISIS DESDE LA
TEORÍA DE LA COMPLEJIDAD EN LA UNIVERSIDAD
VERACRUZANA
José Francisco Báez Corona / Ilia de los Angeles Ortiz Lizardi
COMPLEJIDAD DEL DERECHO Y LA SOCIEDAD:
VÍNCULO CON LA RESPONSABILIDAD SOCIAL
EMPRESARIAL EN LATINOAMÉRICA
Carlota Lissette Pulgar Terán
LAS NUEVAS DE CRIPTOMONEDAS FRENTE AL LAVADO
DE ACTIVOS: PERSPECTIVAS DESDE LA COMPLEJIDAD
Patricia Cozzo Villafañe
LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL EN EL LUGAR DE
TRABAJO: DERECHOS LABORALES EN LA ERA DE LA
AUTOMATIZACIÓN
Idarmis Knight Soto / Marla Iris Delgado Knight
INFANCIA EN EMERGENCIA DE SENTIDO: LO
JUSTO COMO HORIZONTE PENDIENTE HACIA LA
COMPLEJIDAD Y LA JUSTICIA
Katia Ivonne Riveros Zepeda
APOSTARLE A UNA OBRA
Carlos Eduardo Maldonado
Profesor Titular
Facultad de Medicina
Universidad El Bosque
maldonadocarlos@unbosque.edu.co
ORCID: https://orcid.org/0000-0002-9262-8879
Palabras del Profesor Carlos Eduardo Maldonado con motivo del otorgamiento del doctorado
honoris causa por parte de la Universidad Multiversidad Edgar Morin (México), el 6 de junio
de 2025.
Decía Goethe, que al respecto bastante sabía, que si se quiere dejar un legado es preciso
escribir y publicar mucho. El primer ejemplo para Goethe era la obra de su amigo
Humboldt. Esta es una posibilidad. Naturalmente, a esta idea se contraponen varios
ejemplos: en literatura, Juan Rulfo, con una obra que comprende difícilmente tres libros, y
en losofía, sin duda Spinoza, cuya obra comprende apenas cinco libros, dejando de lado
su correspondencia (y ni un solo paper). Esta otra posibilidad requiere un compromiso y
circunstancias perfectamente singulares.
En otros lugares he argumentado que la inmensa mayoría de los investigadores no son
tales: simplemente hacen la tarea. Es más, la inmensa mayoría de publicaciones son
minimalistas por técnicas 1. Quisiera sintetizar en tres ejemplos -nacionales- los modos de
escribir e investigar. De un lado, particularmente entre nosotros, se impone ampliamente
1 Cfr. Maldonado, C. E., (2025), “Investigación y ciencia en América Latina: el problema internalismo,
externalismo y complejidad a partir de la obra de Oscar Varsavsky”, en: L. Rodríguez-Zoya, (Ed.), Oscar
Varsavsky y Carlos Matus. Ciencia, planicación y gobierno de problemas complejos, Buenos Aires,
Ed. Comunidad de Pensamiento Complejo (próximo a publicarse); “Cuatro modos insurgentes de la
investigación”. (2023) “Cuatro modos insurgentes de justicación de la investigación”, en: Revista de
Epistemología y Ciencias Sociales, No. 16, agosto, págs. 14-30; disponible en: https://www.revistaepis-
temologia.com.ar/wp-content/uploads/2023/07/www.revistaepistemologia.com.ar-revista-com-
pleta-numero-16-con-7-articulos-editada.pdf; (2025), “Desinstitucionalizar la Ciencia: revolución
cientíca y políticas públicas”, en: Utopía y Praxis Latinoamericana, año 30, No. 109, pág. E15096925;
doi: https://doi.org/10.5281/zenodo.15096925.
 
el modelo estadounidense según el cual hay que publicar mucho -publish or perish-, y
alcanzar pronto un índice h relevante. Como es sabido, alguien comienza a ser un posible
candidato a un Nobel, entre otras características, cuando su índice h ronda 40. El segundo
modelo es el francés. La mayoría de los investigadores franceses, por ejemplo, los del CNRS,
no publican papers, sino, principalmente, libros; un libro al año. De esta suerte, al cabo
de digamos diez años, se tienen diez libros. Varias líneas de pensamiento se siguen, que
no escapan a un entendimiento sensible. Un tercer modelo es el alemán. Bastante más
relajados con respecto a los dos ejemplos precedentes, los profesores e investigadores
alemanes no se estresan por publicaciones, no denen su carrera en esos términos, y eso
les conere otros espacios, formas de vida y otras características sociales, culturales y
académicas.
Hay autores que se autopublican a mismos. La historia del pensamiento tiene notables
ejemplos al respecto. Hay otros que se someten a los pares, los comités editoriales, las
ingenierías de diseño y viven permanentemente, o de tanto en tanto, estresados por los
compromisos y exigencias, generalmente exteriores. Y hay quienes tienen la capacidad de
jugar ambos juegos, con libertad y desenfado.
Nada en la vida vale la pena que no produzca satisfacción; y más radicalmente, placer.
No hay que ser epicúreos para ello, aunque ser epicúreos ciertamente ayudaría. Basta
con saber vivir. La inmensa mayoría de la gente vive para trabajar. Y trabaja para pagar
deudas. Eso no es vida. Son demasiados pocos los profesores e investigadores que conozco
por medio mundo que saben, adicionalmente, vivir. Un balance maniestamente delicado:
crear y llevar una vida buena.
Eufemística, pero también administrativamente, se ha venido imponiendo la idea de
innovación -horribile dictum-, según la cual la innovación puede y debe ser diseñada,
ingenierada, y planeada o planicada. Un@ verdader@ investigador@ no innova jamás;
ciertamente no en esos términos. Cuando es bueno y original crea. La innovación es una
actividad y un discurso insulsos, para bobos.
Desde luego que las acciones humanas tienen consecuencias. La investigación es una
de estas acciones humanas. Hasta aquí se trata de un enunciado trivial. En complejidad
sabemos que las acciones humanas tienen consecuencias impredecibles. Que es cuando
verdaderamente hay creatividad; esto es, sorpresa, motivos qué pensar. Un contraejemplo
es ilustrativo al respecto.
La mala ciencia trabaja más o menos de la siguiente manera: se introduce un input
determinado, y se espera que el output resulte en tal tiempo y de tal o cual manera. En las
ciencias naturales o en las ciencias sociales y humanas. Un efecto o un output predecible o
anticipable es la primera de las señales evidentes de mala ciencia. Que es, maniestamente
lo que abunda. Lo verdaderamente importante -en los inventos, en los descubrimientos,
en los eureka y serendipities- tiene lugar cuando se obtiene algo que no se esperaba ni que
cabía anticipar ni proyectar.
Cada artículo, cada capítulo de libro, cada libro tiene vida propia. Quisiera sugerir que
deben ser concebidos como unidades orgánicas independientes, autoconsistentes. Pero
deben poder ser sembrados en un horizonte ampliamente más profundo y signicativo.
Cuando escribimos y publicamos un texto, nunca sabemos qué resultados podrá tener.
Porque cuando se sabe cuál será su impacto, es porque ese texto carece de vida propia.
Sin ambages, los artículos, los capítulos de libro, los libros, son hijos en toda la extensión y
sentido de la palabra. No hay que producirlos (“producción intelectual o cientíca”). Hay
que quererlos como tales. Jamás sabemos de a ciencia cierta y ciertamente no de antemano
cuáles serán las consecuencias de un escrito, cuando se es verdaderamente auténtico.
La valía de un investigador no consiste única ni principalmente en los títulos que tiene, en
el índice h, en el capital relacional, o en otros aspectos, importantes como son. Todos esos
no son más que sucedáneos o, si se quiere, facilitadores; mejor aún, digamos: catalizadores.
Nadie sano y sensible dene la normalidad por parte de sí. mism@. Sólo el loco o el tirano
así lo hacen. Son siempre los demás quienes determinan, usualmente al comienzo de la
tarde, o acaso ya al nal del día, el valor de algo o de alguien. Sí, excepcionalmente puede
suceder en la mañana.
La clave de la idea sugerida al comienzo por Goethe se condesa en una sola palabra. Es
verdaderamente investigador@ -Goethe desde luego no hablaba así. La investigación es la
forma como, hoy por hoy, ha venido a decantarse a las artes, a la ciencia, a la losofía y a las
ingenierías-, quien se da a la tarea de dar nacimiento o desarrollar una obra. Sin embargo,
este es un fenómeno que jamás se declara abiertamente, ni se promociona ni anuncia. Si
alguien tiene una obra, no es él o ella mism@ quienes lo dicen -así, aunque en el trasfondo
de su corazón y de sus íntimos lo sepa-. Son siempre los demás quienes lo arman y lo
ponen de maniesto. Todo lo demás son fruslerías: escribir un artículo, un libro, y demás.
Como sabemos todos, un doctorado -Ph.D-. es tan sólo el punto de partida; jamás el
punto de llegada. En el uir de la vida, un@ investigador@ va ocasionalmente obteniendo
distintos tipos de reconocimiento, como resultado de estudios e investigaciones
posteriores, como resultado de una continuidad exigente pero creciente. Sin embargo, los
buenos investigadores jamás trabajan en función de la obtención de reconocimientos, que
los hay variados y de importancia creciente, si se quiere. Conozco, amigos y colegas que
así lo hacen o lo intentaron. La vida es bastante más sabia que cada uno de nosotros, o que
todos nosotros, juntos.
He trabajado con un norte, si cabe la expresión. (En la navegación en el sur hablamos
más bien de la Cruz del Sur, no de la Osa Polar). Para decirlo sucintamente, se trata del
reconocimiento expreso de que las ciencias de la complejidad son ciencias de la vida., y de
que no hay valor, forma, instancia, idea o experiencia mejor o superior a la vida. Temprano,
me dediqué de entrada, plenamente, a esta intuición, primero en la fenomenología,
luego en los derechos humanos, siempre en la educación, todo con la luz de la losofía; y
posteriormente en y gracias a la losofía de la ciencia, el diálogo a profundidad con otras
ciencias y disciplinas, las artes y la estética, y sí: las ciencias de la complejidad.
Las ciencias de la complejidad son ciencias de la vida. Nadie más lo ha dicho, no lo ha
explorado ni lo ha puesto de maniesto. Esta es una contribución de América Latina al
mundo. Naturalmente, la expresión: ciencias de la complejidad” comprende, a mi modo
de verlo, bastante más que la ciencia, también a las artes y la estética, a las humanidades.
No huelga subrayarlo: las ciencias de la complejidad no tienen absolutamente nada que ver
ni con la ciencia clásica, ni con la ciencia normal. Y, sin embargo, no son ellas, todas ellas,
lo importante; en absoluto. Se trata de magnícas herramientas, que hay que conocer
y dominar muy bien -subrayo: muy bien”-, cuya única nalidad es la de exaltar, hacer
posible y cada vez más posible, llenar de calidad, contenidos y dignidad, en n, conocer y
comprender a la vida; sí, a la vida-tal-y-como-la-conocemos, tanto como a la vida-tal-y-
como-podría-ser posible. No hay absolutamente ningún otro campo del conocimiento que
así lo diga y lo permita.
Ahora bien, dar lugar a una obra Es una apuesta singular. Como hay muy pocas. Sin
exageración, sobran dedos de las manos para señalar las apuestas semejantes. Ahora
bien, como sucede con la mayoría de las cosas importantes en la vida, en realidad, nadie
entiende el tema desde afuera; y sólo algunos alcanzan a adivinar la envergadura.
Dar a luz una obra es incluso relativamente fácil. Una obra no se hace con trabajo,
constancia, disciplina y dedicación. Sería pueril armar que así sucede. En realidad, se
trata de una hybris, un tema sobre el cual educadores y metodólogos, epistemólogos y
gestores del conocimiento nada saben. Justamente, por eso son lo que son y hacen lo que
hacen. La creación en su sentido más prístino es una hybris que posee por completo al
investigador@. En la hybris, nadie es dueño de mism@. Esta, quiero sugerirlo, es la mejor
garantía de, para una obra. No puedo entrar aquí por razones de tiempo en los rasgos de la
misma.
En la realización de una obra -algo que se dice fácilmente pero que es endemoniadamente
difícil de llevar a cabo- no es el sujeto el que se transforma. Por el contrario, es el objeto que
es transformado por una experiencia singular, por una historia de vida que él o ella sabe
pero que no domina enteramente. Siempre el papel de la intuición y la imaginación son
estelares. En la hybris, la existencia es vivida en el lo del caos, y es alejada del equilibrio
como una obra puede emerger.
Desde luego que reconozco que los descubrimientos -esos momentos de eureka- pueden
ser el resultado de un largo trabajo que se nutre más de dudas y preguntas que de respuestas
y soluciones. Sin embargo, quisiera resaltar que el trabajo denodado y constante carece de
sentido si no tienen lugar los relámpagos y ashes, aleatorios y sorpresivos, que permiten
digerir y metabolizar ese trabajo de largo aliento. La hybris es la experiencia más pura
que puede haber en el plano del conocimiento. Ella garantiza los resplandores de: ajá!,
serendipities, eurekas. Pero hay que saberlos aceptar y vivir. Ese es otro tema aparte.
Heráclito: si no se espera lo inesperado no se lo reconocerá cuando llegue, dado lo inhallable
y difícil que es.
Sin embargo, existe aún un problema, en este marco de una inmensa mayor complejidad. Se
trata de la dicultad de reconocer que se tiene, se es poseído por una hybris y sin embargo
se la debe poder canalizar. La forma más genérica como esta tensión se resuelve es en el
sempiterno problema acerca de las relaciones entre una vida y una obra. ¿Es la obra más
importante que la vida de un autor, o bien la obra y la vida no pueden desprenderse una de
la otra? Al respecto hay una advertencia elemental que cabe recordar: la vida es un juego
que se juega a largo plazo.
Hay fantásticos creadores -Heidegger, Vargas Llosa, Mahler-, por ejemplo, que han sido, no
obstante, pésimas personas, muy malos políticos, altamente cuestionados en múltiples
sentidos, siempre con referencia a su calidad como seres humanos. Los ejemplos al respecto
abundan en prácticamente todas las áreas, las artes y la ciencia, la losofía. El tema no
tiene que ver directamente con tener un sentido práctico de la vida -que en la mayoría de
las veces no sucede-, cuanto que en tener un sentido de bonhomía. La bonhomía, que es
bastante más y muy diferente a la moral y la ética.
¿Nos quedamos con lo que es especíco de cada ser humano, o de alguien en particular? O
más bien, ¿destacamos lo que es universal, para todos nosotros? La respuesta es fácil, y no
escapa a un entendimiento sensible.
Este no es un problema para nada elemental. Contra todas las apariencias, nadie le enseña
a nadie a vivir, y mucho menos, no le enseña nadie a nadie cómo crear una obra. Ambas son
cosas que se van aprendiendo en el camino. Y sí, siempre con algo de buena Fortuna. La
hermosa diosa Tyché que terminará ocultándose debido a Platón y a Aristóteles, que son,
ulteriormente, losofías del control. Por eso, entre otras razones sus preferencias por las
causas y las determinaciones.
Quienes no saben reconocer las contribuciones de la suerte o del azar no son verdaderamente
agradecidos. La vida está marcada siempre por una pizca -como en las comidas con los
condimentos-, de aleatoriedad y buena fortuna. Y ella, libre como es, no depende jamás de
nadie. También los dioses, todo parece indicarlo, se encuentran atados a las contingencias.

EDITORIAL
Derecho y complejiDaD: Nuevos horizoNtes para el peNsamieNto juríDico
Como editora invitada de este número especial de la Revista Iberoamericana de Complejidad
y Ciencias Económicas, es un honor presentar un conjunto de trabajos que ilustran cómo el
derecho, en su encuentro con la complejidad, comienza a abrir nuevas sendas de reexión
y práctica.
Si bien la complejidad aún no cuenta con un reconocimiento institucionalizado en el
campo del derecho, ni constituye todavía un enfoque académico formal al interior de las
comunidades jurídicas (docentes, investigadores, estudiantes, jueces), hay un interés que
empieza a reconocerla porque se vuelve necesaria.
La complejidad abre posibilidades para comprender nuevos problemas, incluidos aquellos
históricamente invisibilizados. Asimismo, permite contribuir a soluciones que el derecho
clásico no logra abarcar, debido a la rigidez de sus categorías y a la organización lineal de
su pensamiento. La realidad, bien ha ido evidenciando los límites de ese enfoque frente
a las crisis climáticas, los cambios tecnológicos, la diversidad cultural y la aparición de
nuevas economías. Más que una corriente teórica marginal, la complejidad comienza a
convertirse en una respuesta necesaria para la(s) vida(s), marcada por la incertidumbre y
las interdependencias.
Los artículos reunidos en este número, muestran la amplitud de los ámbitos en los que el
paradigma de la complejidad dialoga con lo jurídico. En el ámbito de la teoría jurídica,
los autores Jorge Benítez Hurtado (Ecuador) y Carlos Eduardo Maldonado (Colombia)
proponen en “Teoría del derecho modo complejo: un bosquejo sobre la epigenética jurídica”
una conceptualización del derecho como sistema vivo y evolutivo.
Desde la educación superior y los derechos humanos, José Francisco Báez Corona e
Ilia de los Ángeles Ortiz Lizardi (México) examinan en “Derechos humanos y diversidad en
la educación superior” las políticas de género como fenómenos institucionales complejos,
atravesados por tensiones sociales y culturales.
En el ámbito de la responsabilidad social empresarial, Carlota Lissette Pulgar Terán
(Venezuela) ofrece en “Complejidad del derecho y la sociedad” un análisis de la RSE como
entramado normativo y social que requiere comprensión holística y no fragmentaria.
La dimensión económica y nanciera es abordada por Patricia Cozzo Villafañe
(Argentina) en “Las nuevas criptomonedas frente al lavado de activos”, donde se destacan
los riesgos y desafíos regulatorios de los activos digitales, mostrando que solo un enfoque
complejo permite dar cuenta de su carácter global, descentralizado y multifactorial.
El campo del derecho laboral aparece en el trabajo de Idarmis Knight Soto y Marla
Iris Delgado Knight (Cuba), “La inteligencia articial en el lugar de trabajo”, que analiza

cómo la automatización y los algoritmos transforman la noción misma de derechos
laborales, demandando marcos jurídicos adaptativos.
Finalmente, la dimensión ética y de derechos de la infancia se despliega en el
artículo de Katia Ivonne Riveros Zepeda (México), “Infancia en emergencia de
sentido”, donde se introduce la categoría de dolor negado para pensar una justicia
epistémica y afectiva que responda a realidades extremas de violencia y exclusión.
Estos valiosos trabajos muestran que la complejidad no es un discurso abstracto,
sino una posibilidad de comprender, que el derecho es, en mismo, una realidad
compleja. Desde su teoría fundante hasta sus expresiones prácticas en la educación,
la economía, el trabajo y la justicia social. Este número especial, es una invitación a
reconocer que el derecho, en diálogo con la complejidad, puede abrir horizontes más
amplios de comprensión y de justicia.
Dra. Taeli Gómez Francisco
académIca tItulaR uNIveRSIdad de atacama-chIle
cooRdINadoRa GeNeRal de la Red deRecho améRIca latINa y el caRIbe

TEORÍA DEL DERECHO MODO COMPLEJO:
UN BOSQUEJO SOBRE LA EPIGENÉTICA
JURÍDICA
Jorge Benítez Hurtado
Facultad de ciencias Jurídicas y Políticas, universidad técnica Particular de loJa (ecuador)
Correo electrónico: jabenitezxx@utpl.edu.ec
ORCID: https://orcid.org/0000-0002-5706-3489
Carlos Eduardo Maldonado
ProFesor titular de la Facultad de Medicina, universidad el Bosque (Bogotá, coloMBia)
Correo electrónico: maldonadocarlos@unbosque.edu.co
ORCID: https://orcid.org/0000-0002-9262-8879
resumeN
La teoría del derecho positivo es inconsistente porque tiende a ser completa; simplica
los sistemas, fenómenos y comportamientos sociales al normativismo. Así, el derecho
positivo ha pretendido regular la conducta humana de forma genérica a través de normas,
independientemente de la inuencia e interacción en ella de los sistemas sociales humanos,
naturales y articiales. De esta forma, lo único que ha logrado, paradójicamente, es
consolidar una anomia en la sociedad, es decir, exceso de normas inecaces que a la vez están
ausentes en la vida cotidiana y que no regulan la conducta; normas que paradójicamente
existen-inexisten. Por el contrario, la teoría del derecho modo complejo, que se propone,
pretende eliminar el reduccionismo en el que ha incurrido el derecho positivo, para ello
se toma en cuenta los fundamentos biológicos de la conducta humana, esto es i.) cada ser
humano posee un complejo de histocompatibilidad único, irrepetible; ii.) cada microbiota
en el intestino es única; y iii.) las relaciones de piel -skinship- establecen valencias y
tipos de relaciones singulares en cada ser humano. Es a través de la epigenética jurídica
que se logra establecer que la conducta es singular en cada ser humano, dado que en ella
inuyen a la vez la naturaleza y la cultura. Se concluye que la epigenética jurídica corrige
radicalmente los postulades del positivismo jurídico sobre la regulación de la conducta
de forma genérica a través del lenguaje de las normas, lográndolo eminentemente con
narraciones jurídicas en la vida cotidiana.
 
Fecha de rec eP c ión: 10-07-25 / Fecha de aceP tac ión: 11-08-25
Revista de ciencia de la Complejidad

Palabras clave: Complejidad, Derecho, Epigenética, Epigenética jurídica, Vida.
abstract
The theory of positive law is inconsistent because it pretends to be complete; it simplies
social systems, phenomena, and behaviors to reductionism. Thus, positive law has
pretended to regulate the human behavior gerically throughtout norms, regardless of
the inuence and interaction with her of human social systems, natural social systems
and articial social systems. Hence, paradoxixally, the only achievement has benn the
consolidation of anomy in society, i.e., an excess of inecient norms that remain absent
of everyday life and cannot regulate the behaviors. These are norms that paradoxically
existe-and-do-not-exist. On the contrary, a theory of law mode complex (TLMC) that
is proposed here aims at eliminating reductionism in which positivistic law has fallen.
(TLMC) takes into account tge biological roots of human existence, that is: i) every human
being has a unique and irreatible cimplex of histocompatibility; ii) eac microbiota in the
guts is unique; iii) skinship estblishes values and types of relations that are singular for
each human being. This paper claims that via legal epigenetics is is estblished a behavior
that is unique to everyone given that both nbature and culture impact it. It is concluded that
legal epigenetics radically corrects the postulates of legal positivism over the regulaiton of
behaviors through the language of norms, namely with legal narratives in everyday life.
Keywords: Complexity science; Law; Epigenetics; Legal Epigenetics; Life.
1. introducción
LEl derecho positivo, en su versión normativista kelseniana, ha incurrido en un
reduccionismo denominado juridicismo; es decir, reduce el derecho a la ley, la misma que
en la práctica social es ecacia y su aplicación no es igual para todos; esto ha ocasionado
que las gentes emitan deniciones del derecho como el derecho civil es para los ricos y
el penal para los pobres”; o bien: “dura es la ley pero es la ley”; o igualmente: “la norma no
se puede modicar si la norma misma no lo permite”, por ejemplo. Otros sostienen que
las leyes que se aplican son injustas, se retarda la aplicación de la ley justa, o lo que es
peor no se aplica la ley, es decir se congura la injusticia. En la historia de América Latina
es conocida la expresión desde la Colonia española: “se obedece pero no se cumple(cfr.
Montoya, 2024). Normativismo, avant la lettre, o bien, après la lettre.
Ante esta realidad, el normativismo basa el cumplimiento general de la ley por los
ciudadanos bajo principios como lex dura lex, que exigen la obediencia, el acatamiento
general y la presunción de conocimiento de estas por todos, aunque la mayoría de las
gentes las ignoren. (“El desconocimiento de la norma no es óbice para al acatamiento de la
norma”). Es tal el desprestigio de las normas que en la vida cotidiana se dice que las leyes
Revista de ciencia de la Complejidad

se han convertido en telas de araña que detienen a los mosquitos pequeños mientras dejan
pasar impunemente a los moscardones, convirtiéndose así el derecho en la fuerza de los
más bestias, la democracia en el nombre que la ley invoca cada vez que el poder necesita
del pueblo, y el Estado la cúspide de esta pirámide de sacricios (Díaz, 2001). Numerosas
consecuencias económicas, políticas y sociales se desprenden de este estado de cosas. Al
cabo, el derecho, lato sensu, contribuye a una deslegitimación de las propias instituciones.
Quisiéramos subrayarlo: el derecho, y no sola y principalmente los ordenamientos jurídicos.
Ante el reduccionismo normativista o juridicista, que ha generado anomia en la sociedad,
es necesario repensar el derecho para que sea ecaz y que permita el buen vivir. En
consecuencia, la pregunta que emerge es: ¿Cómo generar turbulencias en la dinámica
autoorganizativa de la conducta humana para que sea posible un comportamiento
deseado por el derecho y que permita el buen vivir? En este artículo se sostiene que la
epigenética jurídica puede generar turbulencias en la dinámica autoorganizativa de la
conducta humana a través de la construcción de nichos. La condición necesaria para dicha
construcción es que el lenguaje de las normas tiene que ser narrativo, más que descriptivo
y performativo. De esta forma cambia el nicho social que las personas ocupan y estas
tienen que adaptarse a él; gracias al lenguaje narrativo (narraciones jurídicas, como se
verá más abajo) se producen los cambios culturales y éstos tienen un impacto sobre la
propia estructura y funcionamiento genéticos.
2. inconsistEncia dEl dErEcho positivo frEntE a la complEJidad
dE los sistEmas socialEs
La teoría del derecho positivo, tal y como está diseñado, es inconsistente debido a que
tiende a ser completa; esta teoría simplica los sistemas, fenómenos y comportamientos
sociales. La idea se sigue directamente de las demostraciones de del (Gödel, 2018). Así,
el derecho ha pretendido regular el comportamiento humano independientemente de la
inuencia e interacción de los sistemas sociales humanos con los naturales y articiales
(Benítez & Maldonado, 2024). En una palabra: todo el sistema de derecho positivo ha sido
determinantemente antropocéntrico, antropológico y antropomórco.
En efecto, históricamente el derecho giró en torno al ser humano en general y de cada centro
de poder, según el caso, y tan sólo, explícita o tácitamente, se rerió al resto del mundo
-la naturaleza, otros pueblos, culturas y sociedades- como medios para la satisfacción de
los intereses y necesidades propios. Sin embargo, en la naturaleza también percibimos,
con mucha sensibilidad (ya a partir de la más fundamental forma de comunicación y
conocimiento que es el quorum sensing) rasgos de pensamiento diverso que inuyen en
el comportamiento humano. Es decir, hemos hecho, al n y al cabo, el descubrimiento de
que también los árboles piensan, piensan los ríos, los animales piensan y en denitiva el
oikos o la naturaleza misma piensa, y es esta diversidad de pensamientos que inuyen en
Revista de ciencia de la Complejidad

el comportamiento humano (Maldonado, 2016).
El pensamiento es una característica principal que tiene todo ser vivo, el mismo que es
captado originariamente por la sensibilidad. Es a través de la sensibilidad que las personas
llegan a sentir primero, pensar después y nalmente comportarse de determinada forma
en la vida cotidiana. Las raíces de la sensibilidad y los sentimientos se encuentran en el
sistema entérico, y con él, remirten a la totalidad del organismo; por tanto, no fundamental
y originariamente a la razón o al conocimiento intelecttuyal o racional.
Bien sabemos que todos los seres vivos y particularmente los seres humanos se caracterizan
por una complejidad creciente, abierta, libre e indeterminada. Lo complejo no tiene nada
que ver con lo complicado, difícil, tenaz, duro, entre otros aspectos; antes bien, hace
alusión a los fenómenos y comportamientos que son impredecibles, incontrolables, no
parametrizables, que no se explican en términos de causalidad, sino más bien en términos
de turbulencias, inestabilidades, uctuaciones, autoorganización y emergencia. Los
comportamientos humanos de la vida cotidiana son de máxima complejidad y no pueden
ser regulados simplemente a través de enunciados prescriptivos (normas jurídicas) y
performativos (sentencias), sino, sugerimos, a través de narraciones jurídicas.
De esta forma el comportamiento humano es más complejo de lo que jamás ha creído el
positivismo jurídico al pretender regularlo a través de normas prescriptivas. Con todo,
según parece, lo que logró básicamente es hacer que el derecho positivo incurra en
un reduccionismo, determinismo y mecanicismo jurídico de carácter utilitarista. La
forma como este determinismo, reduccionismo y mecanicismo se sedimentan es como
institucionalismo y neoinstitucionalismo (jurídico, económico, sociológico, notablemente).
Es más, el iuspositivismo concentró su tarea en la regulación del comportamiento de los
sistemas humanos (vida humana) dejando de lado la inuencia en estos de los sistemas
naturales (vida natural o biológica) y articiales (vida articial). En rigor, hay que distinguir
tres clases de sistemas sociales: los sistemas sociales naturales, los sistemas sociales
humanos y los sistemas sociales articiales. El derecho, tradicionalmente hablando, ha
venido ocupándose de una clase particular de sistemas sociales, a saber: los humanos.
Sin embargo, si se quiere dar cuenta de la complejidad de los sistemas humanos hay que
atravesar a los sistemas sociales naturales y articiales. En la actualidad es imposible
tratar problemas humanos sin tocar directa o indirectamente otras escalas y dimensiones.
A n de lograr, de alguna manera, que las normas prescriptivas sean ecaces en la praxis
se creó el Estado -esto es, el estado-nación- como monopolizador de la violencia, el cual
pretende regular el comportamiento humano utilizando la coerción y lo único que ha
logrado, paradójicamente, es consolidar una anomia en la sociedad, es decir, exceso de
normas vigentes que a la vez están ausentes en la vida cotidiana e ignoradas en su gran
mayoría; normas que paradójicamente existen-inexisten y que son útiles para tirios y
perjudiciales para troyanos o viceversa. No cabe olvidar que hay un engaño en la base de la
creación del Estado, ya desde el liberalismo losóco en Hobbes, Locke y Rousseau: se trata
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
del miedo como fundamento de la vida social y por consiguiente la asunción de que los
seres humanos deben ceder su propia voluntad a favor del Estado, para que la convivencia
se haga posible. La justicación es que los peligros de este engaño constituyen el objeto de
un trabajo aparte.
3. hacia una tEoría dEl dErEcho modo complEJo: iusconvivio
En marcado contraste con lo que antecede, nos proponemos formular una teoría del
derecho modo complejo. Esta pretende superar el reduccionismo en el que ha incurrido el
derecho positivo. Para ello toma en cuenta el comportamiento social que es producto de la
síntesis de todos los sistemas sociales (humanos, naturales y articiales). Es exactamente
en este sentido que planteamos la idea de una epigenética jurídica, consiguientemente.
La síntesis de los tres sistemas sociales antes mencionados puede ser vista en el
comportamiento particular de cada persona en la vida cotidiana; es decir, en la convivencia
social que ya no requiere de la existencia o conocimiento normativo prescriptivo y
performativo, sino de narraciones jurídicas que inuyen verdaderamente en la epigenética
del comportamiento, permitiendo de esta forma el iusconvivio, palabra que la utilizamos
simplemente para expresar la ecacia verdadera de la norma en la praxis.
Dicho sin más ni más, los seres humanos son los relatos que elaboran, los relatos que
expresan y, por tanto, a partir de los cuales hacen su vida posible1.
Mientras que el derecho positivo necesita de normas prescriptivas de carácter general y
abstracto (erga omnes) y performativas; en cambio, el iusconvivio necesita narraciones
jurídicas particulares que inuyan en la construcción de nicho, en la vida cotidiana de
las gentes. La vida cotidiana está llena de actos fallidos, sueños, chistes, esperanzas,
desplazamientos y condensaciones; y en términos de expresiones y comunicación, la vida
humana se hace posible a través de implícitos, ambigüedades, ambivalencias, acentos,
silencios, doble sentido, y mucho humor, ironía y sarcasmo, notablemente. Pues bien,
estos fenómenos y comportamientos que acontecen en la vida cotidiana, aparentemente
triviales, siempre fueron dejados de lado por el normativismo de carácter general. Pensar
lo cotidiano, lo particular o la vida sencilla y cómo inuye esto en el comportamiento
requiere pensar la síntesis de los sistemas sociales en toda su magnitud.
Las narraciones jurídicas logran trasformar el comportamiento epigenético porque toman
en cuenta el mundo micro y macro, lo genético y lo cultural al mismo tiempo, como veremos
más abajo. La escala micro es aquella que engendra la escala macro en el comportamiento
1 En un trabajo en curso y de próxima publicación, uno de nosotros desarrolla la idea de que las
palabras son sistemas vivos; por tanto, más exactamente, las palabras son bastante más que fonemas,
signicante y signicado. Las palabras son sistemas vivos exactamente a la manera de las plantas, los
animales, los hongos, por ejemplo.
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de la vida cotidiana, si bien ésta tiene diversas incidencias en aquella. Por ejemplo, aparecen
nuevos conceptos y metáforas, para comprender el universo macro y micro de la vida
cotidiana; así, por ejemplo, para expresar el mundo macro en el ámbito de la información
hoy en día se utilizan conceptos como megabytes, gigabytes, terabytes, petabytes, exabytes,
zettabytes, yottabytes y brontobytes (información innitamente mayor que lo que jamás
la historia anterior junta tuvo, los brontobytes 10²⁷ nuestro universo digital del mana).
Y para el mundo micro no se deja de tomar en cuenta los aportes de la teoría cuántica, es
decir los fenómenos universales a escala micro (hasta el momento la escala más pequeña
alcanzada es la yoctométrica y los programas de investigación de punta exitosos son la
nanociencia, la femtoquímica y la femtobiología, procesos químicos y biológicos que tienen
lugar en tiempos y escalas de 10-9, y otras), en cualquier caso, en física se asume que el
límite inferior es el tiempo o escala de Planck que es 10-42 segundos, el punto o el momento
en el que, verosímilmente nació este universo; o también, más allá del cual no podemos
saber o conocer nada en el sentido habitual de la palabra. Lo microscópico y macroscópico:
ambos constituyen una sola unidad, implicadas sintética, recíproca y necesariamente
sensibles a la irreversibilidad de la echa del tiempo. Lo anterior da lugar a un cambio de
paradigma para comprender el comportamiento social de la vida cotidiana y se logra a
través de una de las ciencias de la complejidad que es la epigenética (Maldonado, 2021).
Aquí, queremos extrapolar esta idea hacia la epigenética jurídica, como la ciencia que se
encarga de estudiar cómo lo micro (gen) y macro (cultura) inuye eminentemente en el
comportamiento de las personas en el marco de comportamientos que implican normas
pero que las traspasan ampliamente.
4. EpigEnética Jurídica
Para nadie es desconocido que en el comportamiento de las personas (sistemas humanos)
inuyen los sistemas sociales naturales y articiales. Es más, aquello que une a las personas
con la naturaleza es el cuerpo propio, comprendido como organismo. El organismo de cada
quien es para cada uno la expresión más directa e inmediata de la naturaleza. Pues bien, en
el organismo a su vez inuye la vida articial (genéricamente conocida como inteligencia
articial); esto es, los sistemas articiales, informacionales y computacionales. De la
autoorganización de los sistemas sociales emergen los comportamientos humanos
particulares que acaecen en la vida cotidiana.
Para que el comportamiento humano sea el adecuado y de esta forma posibilitar el
iusconvivio es preciso trabajar con la sensibilidad (quorum sensing), esto es, dirigir nuestra
mirada a los fundamentos biológicos del comportamiento que según (Maldonado, 2023)
son los siguientes:
1. Cada ser humano posee un complejo de histocompatibilidad único, irrepetible. No hay
dos huellas dactialres ni dos sistemas inmunológicos idénticos; no hay dos iris de ojos
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
iguales; no hay en la totalidad del mundo dos corazones que latan al mismo ritmo, y ni
siquiera dos ritmos respiratorios idénticos; numerosos otros ejemplos y casos pueden
mencionarse sin ninguna dicultad.
2. Cada microbiota en general y muy especícamente cada microbiota en el intestino es
única. Más ampliamente, no hay dos seres humanos que tengan, en absoluto la misma
microbiota, y esta cambia constantemente cada veinticuatro horas.
3. Las relaciones de piel -skinship en inglés- establecen valencias y tipos de relaciones
perfectamente singulares en cada ser humano. Termodinámica y siológicamente, la
piel es una víscera que remite siempre inmediatamente al sistema entérico, y con él,
entonces, adicionalmente a la totalidad del organismo, incluido, naturalmente, el sis-
tema encefálico.
Según Maldonado dado que pensamos prima facie con el sistema entérico y no con el
sistema encefálico, los sentimientos, sensaciones, intuiciones y pensamientos de cada ser
humano son singulares” (Maldonado, 2023). Es más, el ser humano tiene tres cerebros, a
saber: el sistema entérico, el sistema nervioso central y el sistema cardio. El primero le dice
al segundo cómo tiene que pensar y el segundo (cerebro) al primero (sistema entérico)
cómo tiene que comportarse; y los dos primeros le dicen al tercero (corazón) como tiene que
decidir. Gracias a la piel (que es una víscera) que remite la información inmediatamente al
sistema entérico, y con él, entonces, adicionalmente a la totalidad del organismo, incluido,
naturalmente, el sistema encefálico.
De la autoorganización de los tres sistemas sociales emerge el comportamiento humano,
es por eso que la epigenética, una de las ciencias de la complejidad, ha demostrado que en
el comportamiento humano inuye lo biológico y lo cultural a la vez, es decir, la coevolución
entre genes y cultura: “las capacidades cognitivas, afectivas y morales humanas son el
producto de una dinámica evolutiva de la interacción entre biología y cultura: coevolución
gen-cultura” (Maldonado et al., 2019, p, 23). La coevolución gen-cultura es responsable
de la importancia de valores como el gusto por la cooperación, la justicia y la retribución,
la capacidad para empatizar y de virtudes del carácter como honestidad, compasión y
lealtad” (Maldonado et al., 2019, p, 23).
Según la epigenética la coevolución gen-cultura se da en la construcción de nicho. Esta es
una forma de transmisión epigenética; es decir, el comportamiento tiene lugar gracias a que
se ha producido una inhibición o una activación genética en la que el aprendizaje de una
respuesta al entorno se convierte en un comportamiento innato (Maldonado et al., 2019,
p, 22). La construcción de nicho hace referencia a los procesos a través de metabolismo,
actividades y decisiones que las personas ejercen para modicar sus entornos y los de
otros (Maldonado et al., 2019). Un ejemplo de esto serían las normas jurídicas creadas
como símbolos lingüísticos para modicar el entorno, previamente a que inuyen, de
forma ecaz, en los procesos de metabolismo, actividades y decisiones.
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
Los comportamientos prosociales, de altruismo, solidaridad, eusocialidad y demás, los
nes principales de toda exigencia legal, tienen origen gracias a la dinámica evolutiva
entre genes y cultura:
“El ambiente social de los humanos ha llevado al desarrollo de rasgos prosociales y del altruismo que
puede considerarse una propiedad emergente de esta dinámica evolutiva entre gen y cultura. La pre-
disposición a cooperar en un dilema social en la medida en que otros también cooperan se ha mode-
lado en el dilema del prisionero y la contribución voluntaria frente a objetivos comunes en el juego de
bienes comunes” (Maldonado et al., 2019).
A n de dar respuesta a la pregunta del problema que formulamos antes, arriba, es
necesario promover una epigenética jurídica como una rama de la epigenética general,
que centra su estudio en la consideración acerca de cómo las normas jurídicas inuyen en
la construcción de nicho. Expresamente, nicho no es un espacio de vida ni tampoco una
geografía; se trata, antes bien, del lar que se habita.
La epigenética jurídica concibe al derecho como un sistema social complejo, no lineal
y dinámico que construye normas que se internalizan de forma biocultural y producen
cambios genéticos que mejoran el comportamiento en individuos y su descendencia. De
esta forma, en pocas palabras, la norma, en cualquier acepción, no constituye una nalidad
por misma; por el contrario, es tan sólo el medio, la herramienta o el instrumento para
que la vida se haga posible. Sin más ni más, aquello de lo cual se trata en la epigenética
jurídica es de la vida; no de la institucionalidad, en ninguna acepción de la palabra.
La epigenética ha demostrado que la exposición de personas o grupos a los contaminantes
y/o a las adversidades sociales puede ayudar a explicar las desigualdades biológicas entre
las personas, e incluso entre generaciones; estas situaciones de disparidades injustas
en materia de salud podrían, y posiblemente deberían, prevenirse mediante políticas
sociales. (Dupras et al., 2019). Además, la epigenética ha arrojado luces sobre las formas
en que las injusticias sociales se encarnan e incluso se transeren a los niños, dado que
la «lotería social» (es decir, las dotes inducidas socialmente) y la «lotería genética» (las
dotes biológicas) son una sola y misma cosa (Dupras et al., 2019). En este sentido las
responsabilidades epigenéticas apuntarían a determinar las responsabilidades morales
colectivas e individuales (Dupras et al., 2019).
La investigación epigenética dentro de los procedimientos legales aportaría pruebas
adicionales en todos los ámbitos de la responsabilidad civil, penal, administrativa,
ambiental, entre otros. Por ejemplo, en el derecho de daños la «conducta indebida» se
calcula utilizando tres componentes: acto, daño y causalidad. En torno a la causalidad,
la epigenética proporciona información sobre los mecanismos moleculares que vinculan,
por ejemplo, la exposición a sustancias químicas (como contaminantes, cosméticos
o medicamentos) y la aparición de enfermedades. La capacidad de rastrear los daños
epigenéticos directamente hasta su causa presenta nuevas oportunidades no solo para
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
proporcionar indemnizaciones a las víctimas de daños medioambientales, sino también
para desarrollar nuevos esquemas y políticas reguladoras que reejen mejor nuestra nueva
comprensión de los efectos de las toxinas en el organismo. Además, la epigenética puede
aportar pruebas más precisas de daños epigenéticos debidos a la negligencia parental que
puedan dar lugar a nuevas repercusiones legales para los comportamientos parentales
previos y periconcepcionales (Dupras et al., 2019).
En el ámbito penal la investigación epigenética puede reconceptualizar las condiciones
que tradicionalmente se han considerado trastornos del comportamiento (por ejemplo, la
psicopatía o la sociopatía) como trastornos biológicos causados por exposiciones xicas o
experiencias adversas, o por daños epigenéticos previos, la epigenética podría inuir tanto
en la predicción del riesgo delictivo como en las formas en que castigamos, prevenimos y/o
tratamos esos comportamientos (Dupras et al., 2019).
Es así que la epigenética jurídica puede generar turbulencias en la dinámica autoorganizativa
de la conducta humana a través de la construcción de nicho. La condición necesaria para
tal construcción es que el lenguaje de las normas sea narrativo, más que prescriptivo y
performativo, de esta forma inuir en el nicho social que las personas ocupan y estas tienen
que adaptarse a él; gracias a un nuevo lenguaje normativo rico en lo que damos en llamar
narraciones jurídicas que, ahora sí, producen los cambios culturales y de asimilación
genética.
NarracioNes juríDicas
Para el positivismo jurídico las normas son lenguaje (Cáceres, 2016), básicamente conjunto
de enunciados normativos (signicante) y proposiciones normativas (signicado); tanto
los enunciados cumplen la función prescriptiva y performativa. Esta estructuración del
lenguaje de las normas jurídicas ha servido para regular la conducta humana (Kelsen,
2009) y ejercer el control de la sociedad. Sin embargo, según (Mehrabian, 1972) el 7% del
lenguaje es verbal y el 93% es no verbal, dentro de este último el 38% vocal (tono, matices,
entre otras) y un 55% señales y gestos. Pretender regular la conducta de las personas a
través del lenguaje verbal; mejor aún, exactamente proposicional, resulta insuciente, de
ahí la importancia de que el derecho piense en otras estrategias para inuir en la conducta
de tal forma que se produzcan los cambios culturales y de asimilación genética requeridos.
Así como en un plano existe y es posible una medicina narrativa, igualmente, en otro plano,
existe y debe ser posible una jurídica narrativa. Este reconocimiento exige, de entrada,
distinguir, grosso modo, entre literaturas escritas y literaturas orales; y trabajar con ambas.
Más allá del “giro analítico” (Cáceres, 2016) que considera al derecho como un fenómeno
normativo (lingüístico y cognitivo), eminentemente performativo para el ejercicio del
poder, se impone lo que damos en llamar las narraciones jurídicas ricas en lenguajes no
verbales (las palabras se componen adicionalmente de sonidos) y que gracias a ello inuyen
y son razones para la acción en la vida cotidiana de las personas, produciendo los cambios
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
culturales y de asimilación genética requeridos. Un ejemplo de narraciones jurídicas lo
constituye la Halajá, el Dhammapada, los Upanishads, los saberes jurídicos originarios
(justicia indígena), la decolonialidad jurídica, el derecho alternativo, las epistemologías
jurídicas del sur, nuestra misma teoría del derecho modo complejo, entre otros.
La palabra Halajá signica caminata, es decir, la forma en la que uno debe caminar y
conducirse por la vida cotidiana; en la Halajá constan los pequeños detalles y costumbres
que deben aprender las personas. El Dhammapada enseña a no mentir, no robar, a no ser
malos ni egoístas. Los Upanishads escritos para ser leídos en voz alta porque la sonoridad
conere sentido.
Si somos las palabras que decimos y los pensamientos que tenemos entonces las
narraciones jurídicas inuyen en el organismo, tomando en cuenta el entorno, la historia,
los pensamientos, el lenguaje que cada día utilizamos en la vida cotidiana. Así mismo las
narraciones van a depender de la herencia, el entorno, la comida, los estilos de vida, la
educación, el lenguaje, la vida articial y la inteligencia articial (Maldonado, 2024), entre
otros.
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


DERECHOS HUMANOS Y DIVERSIDAD
EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR.
UN ANÁLISIS DESDE LA TEORÍA DE LA
COMPLEJIDAD EN LA UNIVERSIDAD
VERACRUZANA
José Francisco Báez Corona
universidad veracruzana, México
Correo electrónico: fabaez@uv.mx
ORCID: https://orcid.org/0000-0002-6910-0611
Ilia de los Angeles Ortiz Lizardi
universidad veracruzana, México
Correo electrónico: Ilortiz@uv.mx
ORCID: https://orcid.org/0000-0002-1591-7204
resumeN
El artículo examina la manera en que se viven los derechos humanos de género y la
diversidad en la Facultad de Ciencias Administrativas y Sociales (FCAS) de la Universidad
Veracruzana, empleando la teoría de la complejidad como marco de análisis. A partir de
entrevistas con estudiantes y representantes de género, se identican tensiones entre las
normativas institucionales y su aplicación cotidiana, así como las barreras culturales,
sociales y emocionales que dicultan la efectividad de los protocolos. Los resultados
muestran que los procesos no son lineales: la misma norma puede generar experiencias
distintas según el contexto y los actores involucrados. El estudio concluye que la gestión
universitaria de género debe comprenderse como un sistema complejo, donde los efectos
emergen de la interacción dinámica entre normas, actores y prácticas institucionales. Se
plantea la necesidad de políticas exibles, inclusivas y adaptativas que respondan a la
diversidad de experiencias en la vida universitaria.
Fecha de rec eP c ión: 12-06-25 / Fecha de ac eP tac ión: 20-07-25
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Revista de ciencia de la Complejidad

Palabras clave: Español: derechos humanos de género, diversidad, educación superior,
complejidad, protocolos universitarios
abstract
This article analyzes how gender human rights and diversity are experienced at the Faculty
of Administrative and Social Sciences (FCAS) of the Universidad Veracruzana, using
complexity theory as the analytical framework. Based on interviews with students and
gender representatives, the study identies tensions between institutional regulations and
their everyday application, as well as cultural, social, and emotional barriers that hinder
the eectiveness of gender protocols. Findings reveal that these processes are not linear:
the same regulation can generate dierent outcomes depending on the context and actors
involved. The study concludes that university gender management must be understood
as a complex system, where eects emerge from the dynamic interaction between norms,
actors, and institutional practices. It emphasizes the need for exible, inclusive, and
adaptive policies that can address the diversity of experiences within university life.
Keywords: English: gender human rights, diversity, higher education, complexity,
university protocols.
1. introducción
Las universidades contemporáneas enfrentan el desafío de consolidarse como espacios
seguros, inclusivos y respetuosos de los derechos humanos. En este marco, la igualdad
de género constituye una dimensión esencial que trasciende la mera existencia de
normativas o protocolos; implica su incorporación efectiva en la vida cotidiana de la
comunidad universitaria. Sin embargo, la experiencia muestra que, a pesar de los avances
en materia de regulación, persisten obstáculos estructurales y culturales que dicultan su
implementación plena.
El caso de la Facultad de Ciencias Administrativas y Sociales (FCAS) de la Universidad
Veracruzana resulta pertinente para explorar estas tensiones. Aun cuando la institución
cuenta con protocolos especícos para atender la violencia y discriminación de género,
los relatos estudiantiles reejan que los procesos suelen percibirse como complejos, poco
conables o emocionalmente desgastantes. Esta situación evidencia que la igualdad de
género en la educación superior no puede entenderse de manera lineal ni mecánica.
Desde la teoría de la complejidad, la gestión de género en la universidad se concibe
como un sistema adaptativo en el que intervienen múltiples factores: normas, prácticas
culturales, percepciones individuales y dinámicas institucionales. De este entramado
emergen resultados diversos e imprevisibles que explican por qué una misma normativa
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
puede producir efectos opuestos en diferentes contextos.
Este artículo busca aportar al debate académico sobre derechos humanos y género
en la educación superior al analizar, desde la perspectiva de la complejidad, cómo se
experimentan los protocolos de atención a la violencia de género en la FCAS. Con ello,
se pretende visibilizar la brecha entre la norma y la práctica, y proponer la necesidad
de políticas exibles, inclusivas y adaptativas que fortalezcan una cultura universitaria
verdaderamente equitativa y protectora.
2. plantEamiEnto dEl problEma
En los últimos años, las universidades han asumido con mayor fuerza la responsabilidad
de convertirse en espacios seguros, incluyentes y promotores de los derechos humanos.
Una de las dimensiones más sensibles en este camino es la igualdad de género, entendida
no solo como un principio normativo, sino como una práctica que debe reejarse en la
vida cotidiana de la comunidad universitaria. Sin embargo, la experiencia demuestra
que las políticas y protocolos creados para garantizar esta igualdad no siempre logran
transformar las realidades de manera efectiva; su implementación enfrenta resistencias
culturales, desigualdades históricas y estructuras institucionales rígidas que dicultan el
cambio.
El contexto de la Facultad de Ciencias Administrativas y Sociales (FCAS) de la Universidad
Veracruzana se presenta como un caso pertinente para analizar estas tensiones. A
pesar de contar con marcos normativos y protocolos para atender casos de violencia y
discriminación de género, los relatos de estudiantes y representantes de la unidad de
género deben ser analizados para determinar si revelan una realidad más compleja: en
ocasiones los mecanismos funcionan y brindan apoyo, mientras que en otros casos los
procesos son percibidos como lentos, poco conables o incapaces de dar una respuesta
integral.
La investigación sobre género en educación superior conrma esta mirada. Por ejemplo,
Nkosi y Maphalala (2025) destacan que, aunque los avances normativos son signicativos,
persisten obstáculos estructurales como la falta de liderazgo inclusivo, la sobrecarga
desigual de trabajo para las mujeres y la escasa representación en los órganos de decisión.
En el mismo sentido, Campanini, López y Silvestre (2023) muestran que los cambios
institucionales en equidad de género no son lineales, sino que implican procesos largos
de negociación cultural y adaptación organizacional. De manera complementaria,
Anagnostou (2022) advierte que las políticas de igualdad de género en la academia no
siempre viajan bien entre contextos diferentes, pues su éxito depende en gran medida de
la cultura institucional y del compromiso de los actores involucrados.
Esta diversidad de experiencias sugiere que el problema no se limita a la existencia de
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
políticas formales. Desde la teoría de la complejidad, Este contraste no habla solo de una
brecha normativa, sino de una dinámica mucho más compleja. Las políticas interactúan
con prácticas culturales, percepciones individuales y relaciones institucionales. Desde la
teoría de la complejidad, podemos entender la gestión de género en la FCAS como un sistema
adaptativo donde los resultados emergen de relaciones no lineales e interdependientes.
Estas dinámicas permiten apreciar por qué protocolos similares pueden generar
experiencias muy distintas según el contexto y los actores involucrados (Mason, 2022).
Asimismo, los programas de capacitación en equidad de género dirigidos a estudiantes han
demostrado ser útiles para visibilizar inequidades, pero suelen fragmentarse y carecer
de una visión sistémica que atienda la diversidad de experiencias (Condron, et al., 2023).
Estos hallazgos refuerzan la necesidad de estudiar no solo las normas, sino también cómo
las personas interpretan, viven y ajustan esas políticas.
En este marco, surge la siguiente pregunta de investigación:
¿Cómo se viven los derechos humanos de género y la diversidad en la Facultad de Ciencias
Administrativas y Sociales de la Universidad Veracruzana, considerando las interacciones
complejas entre normas, estudiantes, representantes y docentes?
La hipótesis de trabajo plantea que la aplicación de los derechos humanos de género en
la FCAS genera experiencias diversas y no lineales, en las que las interacciones entre
estudiantes, representantes y docentes producen efectos emergentes y adaptativos, lo que
evidencia la naturaleza compleja del sistema universitario.
Este artículo busca aportar al debate sobre derechos humanos y género en la educación
superior, mostrando que las políticas institucionales solo cobran vida en la medida en
que se entrelazan con las experiencias y percepciones de quienes integran la comunidad
universitaria.
3. basEs tEóricas
Las universidades del siglo XXI enfrentan una misión profunda: ser espacios seguros,
inclusivos y respetuosos de los derechos humanos. En este contexto, la igualdad de género
no puede limitarse a protocolos o discursos formales; debe convertirse en una práctica
cotidiana que se reeje en la vida de toda la comunidad universitaria.
En América Latina, si bien las mujeres han conquistado un lugar en la educación superior, su
experiencia académica sigue marcada por obstáculos invisibles. Buquet (2016) explica este
fenómeno a través del concepto de orden de género, entendido como un sistema simbólico
y subjetivo que estructura las relaciones en la universidad y perpetúa desigualdades. Esta
mirada nos recuerda que la universidad dista de ser un espacio neutral, pues se encuentra
Revista de ciencia de la Complejidad

atravesada por construcciones históricas y culturales que condicionan el acceso y el
avance académico.
Cuando se implementan políticas de igualdad, suelen aparecer resistencias que van
desde la burocracia hasta la falta de compromiso en la cultura institucional. En varios
estudios sobre el contexto hispano, se advierte que estas políticas muchas veces quedan
en el plano normativo y no logran permear la dinámica universitaria, reduciéndose a
declaraciones bienintencionadas sin resultados concretos (Baeza & Lamadrid, 2019). Esta
situación evidencia la necesidad de que los marcos normativos dialoguen con la cultura
organizacional para generar cambios reales.
Desde una perspectiva más amplia, la teoría de la complejidad resulta útil para
comprender la gestión universitaria. Morin (1994) propone un pensamiento que rompe
con la fragmentación del saber y apuesta por una visión integral de las realidades sociales.
Aplicada al tema de género, esta teoría sugiere que las políticas no producen efectos lineales:
pequeñas acciones pueden transformarse en cambios signicativos o, en su defecto,
diluirse, dependiendo del contexto, de las relaciones de poder y de las percepciones de los
actores involucrados.
En cuanto a la formación universitaria en equidad de género, diversos estudios destacan
su importancia para sensibilizar y visibilizar desigualdades, aunque también señalan sus
limitaciones. Sin un enfoque transversal y sostenido, los esfuerzos suelen ser dispersos y
su impacto, limitado (Buquet, 2011; Boldo, 2018). Esto plantea el reto de diseñar estrategias
que no se reduzcan a acciones aisladas, sino que acompañen de manera continua la vida
académica.
En síntesis, explorar la igualdad de género en la Facultad de Ciencias Administrativas y
Sociales exige ir más allá de la existencia de protocolos formales. Implica reconocer cómo
interactúan las dimensiones simbólica, cultural, pedagógica e institucional. Tal como
lo plantea la teoría de la complejidad, esas interacciones generan respuestas diversas e
impredecibles. Comprender este entramado vivo es el único camino para avanzar hacia
una transformación universitaria auténtica..
4. mEtodología
Para el presente estudio se aplicó un muestreo intencional o por conveniencia, propio de
la investigación cualitativa. Este tipo de selección no busca representatividad estadística,
sino profundidad en la comprensión de los fenómenos sociales (Martínez-Salgado, 2012).
Los participantes fueron seleccionados por su experiencia directa con los protocolos de
género y/o por su conocimiento del funcionamiento de la Coordinación de la Unidad de
Género de la Universidad Veracruzana. La muestra estuvo conformada por la representante
Revista de ciencia de la Complejidad

alumna de la Unidad de Género considerada informante clavey entre 6 y 10 estudiantes
que habían presentado casos o estaban familiarizados con la aplicación de los protocolos.
La justicación del tamaño de la muestra responde a los criterios de la investigación
cualitativa, donde se privilegia la riqueza del discurso frente a la cantidad de informantes
(Hernández-Sampieri & Mendoza, 2018).
La estrategia metodológica se centró en la identicación de rasgos en el discurso de los
participantes, con el n de interpretar categorías relacionadas con el estudio. Por ello,
no se buscó generalización de resultados, sino un análisis profundo de signicados y
experiencias. Para la recolección de información se realizaron entrevistas grupales,
integradas por estudiantes que dialogaron de manera abierta y bidireccional sobre sus
conocimientos y vivencias en torno a la temática.
En la selección de participantes se utilizó el muestreo teórico, con la nalidad de identicar
datos vinculados con conceptos clave, lo que permitió analizar casos signicativos (Glaser
& Strauss, citados en Vasilachis de Gialdino, 2006). Asimismo, se aplicó la técnica de
muestreo en cadena o “bola de nieve”, recurso ampliamente usado en estudios cualitativos
para localizar informantes a través de contactos sucesivos (Bertaux, citado en Vasilachis
de Gialdino, 2006).
Las categorías de análisis denidas fueron:
Percepción de efectividad de los protocolos.
Acceso y comprensión de normativas.
Conictos o tensiones entre normas y práctica real.
Cambios y adaptaciones a los protocolos.
Patrones recurrentes o resultados emergentes.
Barreras culturales, sociales o administrativas.
Conforme se desglosa en la tabla 1.
tabla 1. matriz dE invEstigación.
Revista de ciencia de la Complejidad

Pregunta de
investigación
Hipótesis Indicador (enfoque de
complejidad)
Preguntas asociadas (claras para
estudiantes)
¿Cómo se vi-
ven los dere-
chos humanos
de género y
la diversidad
de género en
la FCAS, con-
siderando las
interacciones
complejas en-
tre normas,
estudiantes,
representantes
y docentes?
La aplicación de
derechos huma-
nos de género en
la FCAS genera
experiencias di-
versas y no li-
neales, donde la
interacción en-
tre estudiantes,
representantes y
docentes produ-
ce efectos emer-
gentes y adapta-
tivos, mostrando
la complejidad
del sistema uni-
versitario.
Percepción de efectividad de
los protocolos (no linealidad)
Evalúa cómo la misma norma
puede producir resultados
distintos según la situación y
el actor.
- ¿Qué tan útil crees que son los pro-
tocolos de género de la Facultad?
- ¿Sientes que ayudan a resolver los
problemas de todos los estudiantes?
- ¿Has visto que los mismos protoco-
los funcionan diferente según la per-
sona que los usa?
Acceso y comprensión de nor-
mativas (interdependencia de
actores)
Mide si el entendimiento y uso
de las normas depende de las
relaciones entre estudiantes,
representantes y docentes.
- ¿Te resulta fácil entender las reglas
o protocolos de equidad de género?
- ¿Crees que todos los estudiantes
tienen la misma oportunidad de
usarlos?
- ¿La ayuda de otros estudiantes o re-
presentantes cambia tu experiencia
al usar los protocolos?
Conictos o tensiones entre
normas y práctica real (emer-
gencia)
Detecta situaciones donde lo
que dicta la norma genera re-
sultados inesperados o tensio-
nes.
- ¿Has visto que las normas no siem-
pre funcionan como deberían?
- ¿Qué dicultades recuerdas que ha-
yan surgido al usar los protocolos?
- ¿Ha habido casos donde el resulta-
do fue muy diferente a lo que espe-
rabas?
Adaptaciones espontáneas de
protocolos (retroalimentación
adaptativa)
Captura cómo estudiantes o
representantes modican o
ajustan normas para que fun-
cionen mejor.
- ¿Has visto que los estudiantes o re-
presentantes hagan cambios o ajus-
tes a los protocolos para que funcio-
nen mejor?
- ¿Qué cosas ayudan a que un caso se
resuelva de manera más fácil?
Patrones recurrentes o resul-
tados emergentes (emergen-
cia)
Observa regularidades o fe-
nómenos inesperados que se
repiten, mostrando dinámicas
complejas del sistema.
- ¿Notas que pasan cosas similares
en varios casos de género?
- ¿Han surgido soluciones o proble-
mas que no esperabas?
- ¿Qué patrones se repiten cuando se
aplican los protocolos?
Barreras culturales, sociales o
administrativas (interdepen-
dencia y retroalimentación)
Evalúa obstáculos que afectan
la dinámica entre actores y la
efectividad de protocolos.
- ¿Qué cosas hacen que sea más difí-
cil usar los protocolos de género?
- ¿Qué cambiarías para que los casos
de diversidad de género se manejen
mejor en la Facultad?
- ¿Cómo afectan las relaciones con
otros estudiantes o docentes la apli-
cación de los protocolos?
Revista de ciencia de la Complejidad

fuEntE: Elaboración propia
5. rEsultados
Por la naturaleza del tema abordado que les planteaba repetir sus experiencias y con ello
recrear situaciones incómodas, las personas seleccionadas como informantes accedieron
ser entrevistadas, copero bajo la previsión de que sólo hablarían de aspectos que no les
generaran algún conicto emocional, por tanto, se les presentaron las siguientes opciones
y eligieron los formatos 2 y 3.
1. Entrevista personalizada en un espacio físico, de manera presencial, a modo de charla,
2. Entrevista personalizada en un espacio físico, donde los investigadores formulan las
preguntas de forma oral y las y los informantes responden en audio, a través de un dis-
positivo celular.
3. La entrevista personalizada en un espacio físico, donde los investigadores formulan las
preguntas de forma oral y las y los informantes responden por escrito, a través de un
dispositivo celular.
Posterior a las entrevistas, los archivos de audio fueron exportados al programa Audacity,
donde se realizó la limpieza, amplicación y normalización del sonido para mejorar
la calidad del mismo y facilitar la transcripción. Una vez obtenidos los testimonios en
formato escrito, se procedió a su sistematización a través de la plataforma en línea Nube
de Palabras. Esta herramienta permitió identicar de manera gráca y jerarquizada
las palabras más frecuentes dentro de las respuestas, lo cual resultó fundamental para
reconocer patrones discursivos, enfatizar conceptos clave y detectar coincidencias en las
experiencias narradas.
El uso de esta tecnología no solo optimizó el análisis cualitativo, sino que también aportó
una visualización clara y accesible de la información, facilitando la interpretación de los
hallazgos. La aplicación de este tipo de recursos digitales refuerza el rigor metodológico al
integrar procesos de análisis asistido por software, contribuyendo a una mayor objetividad
y profundidad en la comprensión de los testimonios recopilados.
a. Percepción de efectividad de los protocolos
Desde su experiencia, la representante alumna de Género, (informante 1) consideró
que la información del protocolo para atender la violencia de género en la Universidad
Veracruzana, junto con las guías y los documentos de Actualización de datos por
reconocimiento de identidad sexo-genérica” y el “Glosario de perspectiva de género”
que complementan este contenido son útiles y efectivos sólo cuando se conocen”, pues
advirtió que si bien, el protocolo dene los lineamientos institucionales que las autoridades
universitarias deben seguir en la atención, sanción y erradicación de la violencia de género
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
para garantizar el acceso pleno al derecho a la educación superior de las mujeres y de
las personas de la diversidad sexogenérica, el contenido del documento es desconocido
entre la comunidad universitaria, lo cual lo lleva a su desuso”. En su caso reconoció que,
durante su trayectoria académica en la Facultad, no fue, sino hasta que resultó elegida
consejera alumna y representante estudiantil de Género, que esta responsabilidad le
obligó a informarse de todos estos documentos, junto con el estatuto de estudiantes, a n
de identicar la estructura institucional, sus directivos, las instancias su competencia y
sus funciones y de este modo conocer los procesos y procedimientos para dar apoyar en el
debido acompañamiento a sus compañeros.
b. Accesibilidad y comprensión del Protocolo
Respecto a la accesibilidad y comprensión de los documentos y el protocolo, armó
que, si bien están disponibles para toda la comunidad universitaria en su sitio web y
concretamente para los estudiantes, la comprensión de la normativa es relativamente
moderada, porque si bien el documento enuncia o dene conductas que se consideran
violencia de género en el ámbito universitario, señala que los pasos a seguir para quien
requiere presentar una queja no siempre son comprensibles en la realidad por factores
diversos, entre estos el emocional.
c. Conictos y tensiones en la aplicación de protocolos
Otro aspecto importante son los conictos o tensiones que surgen entre la normativa
del Protocolo de Género y su aplicación en situaciones reales, destaca la informante, al
comentar que quien presenta una queja por algún caso, antes de formalizarla requiere
de la asesoría puntual sobre la normas en este documento y de conocer las funciones de
la Coordinación de la Unidad de Género en la Universidad Veracruzana, así como de las
instancias que tienen competencia en este tipo de atención que desde su percepción son
procesos que resultan ser “duros y densos” y en todos las veces desconocidos por quien se
siente vulnerado o vulnerada, generándoles soledad y sentimientos de duda y vergüenza
y la creencia de que al levantar su queja no habrá comprensión de su situación. Por lo
que admite que, sin la orientación legal y el apoyo psicológico por parte de las personas
encargadas, nadie interpondría quejas.
Aunado a ello, expone la estudiante, el desconocimiento de algunos estudiantes sobre los
lineamientos y normativas y las instancias a las que se debe acudir en este tipo de casos,
es lo que propicia ese sentimiento de desatención, y también porque la situación o hecho,
motivo de su queja, no se incluye textualmente en los casos que el protocolo considera
como conductas de violencia de género.
Revista de ciencia de la Complejidad

d. Actualizaciones al Protocolo
Respecto a adaptaciones al protocolo de atención de violencia de género indicó que, como
representante estudiantil de género, sabe que existen comisiones integradas por expertos
que hacen estudios y propuestas, permitiendo tener una perspectiva desde el estudiantado
y también que no haya un sesgo que permita la interpretación abierta de parte de quienes
puedan hacer uso del protocolo, dado que siempre esta normativa tendrá oportunidades
de mejorarse para lograr mayor claridad. Asimismo, adió que la empatía; el apoyo
y protección de las autoridades, dentro de su competencia, en atención a la queja que
alguien presenta es lo que permite que el caso se atienda en los tiempos normativamente
señalados.
e. Patrones recurrentes en la atención a la violencia
Sobre los patrones recurrentes, dijo que de los casos en los que participó durante el
acompañamiento junto con la académica representante de Género, conoció de estudiantes
que manifestaron su queja por algún caso de violencia, iniciaron el proceso, pero no lo
nalizaron. Rerió que cuando alguien acude a las autoridades de su facultad para
exponer su caso, lo primero que las autoridades de la entidad hacen es llamar a los
representantes maestro y estudiante de Género para asesorar a los estudiantes sobre el
proceso a seguir, quienes, si bien maniestan saber que existe, reconocen que nunca lo
leyeron. De este modo se les acompaña en su lectura y se les informa sobre el paso a paso
que seguirá su queja y que una vez formalizada por escrito, ante las instancias respectivas
se emitirán los citatorios para quien presenta la queja y a quien denuncia; se levantará un
acta circunstanciada; ambas partes presentarán sus alegatos; se emitirá la resolución y
se noticará a las partes. Pero es cuando al saber de todo este escenario normativo, ello
les genera conicto y una pesada carga emocional porque les implica hacer saber de la
situación a sus padres y enfrentar el proceso en medio de la cotidianidad de las clases y
otras actividades.
f. Barreras culturales, sociales y administrativas
Esto último es solo uno de las aspectos que inhiben a quienes se han visto en la necesidad de
usar el protocolo de atención para la violencia de género, es el miedo o la vergüenza que la
situación le causa, además de que el procedimiento de la queja tiende a ser revictimizante,
porque la persona tiene que repetir los sucesos las veces que sea necesario en las distintas
etapas por lo que de las y los estudiantes entrevistados que tuvieron esta experiencia
coincidieron en que se trata de “un proceso muy fuerte, y desgastantey que les resultó
difícil asumir las diversas situaciones a que se enfrentarían, principalmente la exposición
de su queja lo cual les llegó a generar el sentimiento de ser juzgados por hacer uso del
protocolo, por todo lo que se puede especular o decir de ellos, en un espacio en el que
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
conviven con sus compañeros varias horas del día en su Facultad.
En su opinión es la resistencia a la información, lo que diculta que la comunidad
universitaria se interese por conocer a fondo el Protocolo de atención de violencia de
género; hasta que alguien le sucede alguna situación de este es que surge ese interés
natural busque la información y las instancias a las que recurrir para ser atendido.
Consideró por último que, si bien en cada periodo semestral se realizan en su Facultad
eventos institucionales para promover la cultura de paz y el respeto a la diversidad, y
promueve el Protocolo de atención la violencia de género, la difusión debe ser permanente
y deben intensicarse las campañas de información para promover su contenido.
g. Información reduce violencia de género
Otro de los entrevistados, (informante 2) quien dijo identicarse con la comunidad
LGBTTTIQ+, expresa que los protocolos de género son de suma importancia, para el manejo
de situaciones de violencia, no obstante considera que la atención a las necesidades para
la diversidad sexogénerica requiere considerar muchas otras conductas ofensivas que no
se prevén en el documento, sin embargo, cree es importante y de gran avance que este se
actualice y siga vigente para que la mayor parte de los estudiantes se sientan protegidos en
sus derechos humanos.
Arma que el protocolo es efectivo en la atención de casos de violencia, pero su contenido
presta más atención a las mujeres, y no de igual modo a la diversidad de la comunidad
LGBTTTIQ+. Dada la identidad de género que asume, maniesta que le ha resultado sencillo
comprender la información del Protocolo de Género de la Universidad Veracruzana: me
es fácil ya que tengo contexto, desde el bachillerato” y asegura que todos los estudiantes
pueden entenderlo, sin embargo; cree que a veces la dicultad de acceder al contenido del
documento puede deberse a la carga emocional de quien lo utiliza por primera vez. Sugiere
que la asesoría y orientación en estos protocolos de personas cercanas (como la hay un
maestro, tutor/compañero) es clave para que un o una estudiante generen conanza y
puedan iniciar un procedimiento de queja y nalizarlo, sobre todo cuando la denuncia
es contra un académico o académica que, por sus años de antigüedad, ejercen cierto
poder qué puede atemorizar o intimidar a quien pretende denunciarle, lo cual acaba por
interrumpir el inicio de un procedimiento de queja que no naliza de acuerdo al protocolo,
al surgir una solución más sencilla que no expone al denunciante a un proceso complejo
como cambiar de salón, o de maestro o maestra.
h. Nuevas conductas de violencia
Respecto a las actualizaciones, adaptaciones o agregado al Protocolo de atención de
violencia de Género, expresó no haber percibido alguna, pues conrma que el protocolo
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
es el mismo, por lo que recomienda que la Coordinación de Género contemple y dena
especícamente las nuevas conductas ofensivas que están surgiendo en las interacciones y
convivencia de las nuevas generaciones; de igual modo simplicar los procesos para que no
resulte en un procedimiento complejo y con carga emocional para el denunciante, además
de garantizar la solución al problema expuesto. Aunque admite que, en tanto la comunidad
estudiantil no conozca la información de este documento, persistirá la ignorancia, por
ello insistió en la importancia de fortalecer la difusión de las guías y protocolos entre la
comunidad estudiantil, haciendo énfasis en que la Coordinación de la Unidad de Género
otorga asesoría y acompañamiento psicológico, donde la condencialidad está garantizada
y cuidada.
De los aspectos que, en su experiencia se constituyen en barreras para el uso del Protocolo
de Género, reitera que, en primer momento está el desconocimiento del contenido del
documento y de todas las guías para interpretarlo y en segundo lugar, tomar la decisión de
conar en alguien que pueda apoyarle, ya que suele ser difícil sentirse en conanza total
con los maestros, tutores o autoridades. Reconoce que, si bien la institución educativa
atiende de inmediato la queja y hay toda una red de apoyo, el proceso administrativo se va
tornando complejo, los sentimientos y la confusión de saber si es correcto o no, lo que se
está haciendo complica la decisión de denunciar, además del a incertidumbre de que no se
proteja el anonimato del caso,
Recalca la importancia de que los maestros estén informados sobre temas muy especícos
de la diversidad sexogenérica, y la conozcan para saber cómo apoyar y actuar ante las
necesidades que les expresen sus alumnos. La implementación de cursos y talleres
informativos sobre diversidad LGBTTTIQ+ es muy importante para los docentes y
estudiantes, ya que muchas veces no saben cómo dirigirse o cómo manejar a la diversidad
de las nuevas generaciones.
Enfatiza que el primer paso para reducir la violencia es la información, y los docentes deben
ser los primeros en estar informados de toda la diversidad y los tipos de violencias que van
desde los discursos hasta los hechos: Absolutamente todos los profesores y profesoras
deben tomar cursos sobre temas de las diferentes diversidades, para trabajar de manera
armónica en el salón de clases porque ello ahorraría, conductas erráticas y de violencia de
género”.
Sobre este mismo punto, (informante 3), una estudiante que enfrentó una situación de
violencia, coincide en la elaboración de protocolos especializados y focalizados para la
defensa de los derechos humanos, con capacitación y taller obligatorios con perspectiva
en la diversidad para todas las personas que integran la comunidad; así como pláticas
integrales de manera continua con la respectiva difusión. Subraya la importancia de
actualizar y ampliar la información de este instrumento porque lo ideal es que sea de
utilidad en todos los casos de violencia que puedan presentarse.
De su experiencia cuenta que el acompañamiento que tuvo en el proceso que inició fue
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
importante para llegar hasta el nal, dado que sintió el respaldo que le permitió formalizar
la denuncia sin sentirse revictimizada ni en mayor vulnerabilidad, aunque el proceso de
levantar la queja sí fue desgastante.
Admitió sentirse intimidada por el escenario normativo que visualizó cuando decidió
pedir ayuda para presentar una queja contra su agresora, pues enfrentar este tipo de actos
le vulneró al grado de sentirse apenada y culpable, pero la asesoría otorgada le generó
la conanza y la fuerza necesaria para expresar su voz y nalizar el proceso que se llevó
a buen término y con la debida protección que le ayudó a recuperar su paz mental y su
seguridad.
i. Protocolos más prácticos qué teóricos
Otra estudiante (Informante 4) considera que los protocolos de género en la Universidad
Veracruzana son útiles en el sentido de que ofrecen un marco legal para atender casos
de violencia, pero a veces son más “teóricos” que prácticos y la normativa no siempre
funciona como debería. A veces hay contradicción entre lo que está en papel y lo que
se hace en la práctica. pues entender los protocolos no siempre es fácil, porque están
en un lenguaje muy institucional que suele confundir, partiendo del hecho de que cada
situación es distinta y no todos se sienten cómodos denunciando. En su caso iniciar el
proceso fue difícil, pero el apoyo adecuado pudo ser atendidos de manera satisfactoria,
lo cual sucedió por la naturaleza del problema. Considera que no todos los estudiantes
tienen la misma oportunidad de usarlos. Algunos desconocen que existen o no saben cómo
empezar el proceso, entonces la orientación que les otorguen, autoridades educativas o los
representantes de Género, siempre será de gran ayuda, porque se siente más respaldo y
conanza.
j. Anonimato
Contrario a las expresiones vertidas, otros estudiantes (informantes, 5, 6, y 7 y 8) no
tuvieron una buena experiencia al intentar iniciar el proceso para levantar una queja
y todo quedó en un intento, al vislumbrar que el proceso sería largo y revictimizante.
Entrevistados por separado, cada uno de los cuatro estudiantes coincidieron en que
el Protocolo para la atención de violencia de género es accesible respecto al objetivo
que plantea de ser un instrumento de apoyo, pero su efectividad es relativa, porque el
anonimato y la condencialidad sólo duran hasta que la persona denunciada es enterada
que fue señalada como agresor o agresora, en su caso. Y esta persona, una vez conrmada
de enterada, y pese a las recomendaciones de guardar la condencialidad, tiende a buscar
entre la comunidad justicaciones y quienes le justiquen, y entonces sus partidarios
o partidarias desatan comentarios, agresiones silenciosas, burlas y demás, generando
un ambiente poco favorable para los denunciantes que no siempre pueden superar,
Revista de ciencia de la Complejidad

obligándoles en todo caso a desistir de continuar con el proceso de formalizar su queja.
En los casos de los cuatro estudiantes, los señalamientos a sus agresores fueron por
realizar comentarios, burlas, bromas o piropos frecuentes de connotación sexual y/o mal
intencionados, realizados de manera indirecta, que les hicieron sentirse vulnerados, dicho
comportamiento, si bien no es considerado como grave, no dejan de ser manifestaciones
de violencia.
Finalmente, los informantes coincidieron en aceptar que el miedo, el estrés de que no
creerían en ellos y la presión en su grupo, polarizado por las opiniones y comentarios, fue
una experiencia muy fuerte y negativa que a la postre quebrantó incluso su conanza.
6. discusión
Los resultados obtenidos permiten advertir una brecha entre la normativa institucional
y su aplicación efectiva en la vida cotidiana de la comunidad universitaria. El Protocolo
para Atender la Violencia de Género, aunque reconocido formalmente, es percibido por
muchos estudiantes como un documento complejo y poco accesible. En este sentido,
Vázquez, López y Sandoval (2021) señalan que los marcos normativos por mismos no
transforman las dinámicas de desigualdad, ya que requieren de estrategias pedagógicas y
administrativas que los vuelvan comprensibles y cercanos para quienes los necesitan. De
lo contrario, se corre el riesgo de que permanezcan como normas de papel” desvinculadas
de la práctica (Vázquez & López, 2025).
El análisis evidencia también la existencia de tensiones culturales, pues los estudiantes
identican sentimientos de miedo, vergüenza y desconanza al momento de iniciar una
denuncia. Estos factores son consistentes con estudios previos que documentan cómo la
universidad, como espacio social, reproduce las mismas relaciones de poder y desigualdad
que atraviesan a la sociedad en general (Casillas, Dorantes & Ortiz, 2017). Así, la resistencia
cultural y los prejuicios compartidos inhiben el ejercicio pleno de los derechos.
Por otra parte, el acompañamiento y la asesoría especializada se mostraron como variables
decisivas para que una queja prospere. Aquellos estudiantes que contaron con orientación
experimentaron procesos menos revictimizantes y concluyeron sus casos de manera más
satisfactoria, lo que coincide con lo documentado por Badillo Guzmán y colaboradores
(2018), quienes destacan la importancia de la capacitación docente y de la sensibilización
institucional como catalizadores de cambio. Esto demuestra que la ecacia del protocolo
no reside solo en su contenido normativo, sino en la interacción entre estudiantes, docentes
y autoridades que acompañan el proceso.
De igual manera, emergió la crítica a la insuciencia de los protocolos frente a la
diversidad sexogenérica. Aunque la mayoría de los lineamientos priorizan la atención
hacia las mujeres, la comunidad LGBTTTIQ+ manifestó sentirse parcialmente excluida
Revista de ciencia de la Complejidad

de la protección institucional. Esta exclusión simbólica limita el alcance de las políticas y
genera nuevas desigualdades. En este punto, Ortega (2022) plantea que las instituciones de
educación superior deben actualizar continuamente sus marcos normativos, no solo para
responder a cambios sociales, sino también para anticipar nuevas formas de violencia que
surgen en la convivencia universitaria.
En conjunto, los hallazgos sugieren que el enfoque de derechos humanos y género en la
educación superior debe ser abordado como un proceso dinámico y complejo, donde
intervienen factores legales, culturales, pedagógicos y emocionales. Más que diseñar
protocolos rígidos, se requiere construir mecanismos exibles, visibles y participativos,
que reconozcan la diversidad de experiencias y promuevan una cultura universitaria
incluyente y protectora.
7. conclusionEs
La investigación planteó como pregunta central: ¿Cómo se viven los derechos humanos de
género y la diversidad en la Facultad de Ciencias Administrativas y Sociales de la Universidad
Veracruzana, considerando las interacciones complejas entre normas, estudiantes,
representantes y docentes? A partir de los hallazgos, se conrma la hipótesis de trabajo: la
aplicación de los derechos humanos de género en la FCAS genera experiencias diversas
y no lineales, donde la interacción entre estudiantes, representantes y docentes produce
efectos emergentes y adaptativos, lo que reeja la naturaleza compleja del sistema
universitario.
Los indicadores denidos en el instrumento efectividad de los protocolos, acceso
y comprensión de las normativas, tensiones entre norma y práctica, adaptaciones
espontáneas, patrones emergentes y barreras culturales, sociales o administrativas—
permitieron observar con claridad cómo las normas institucionales, en lugar de tener
efectos predecibles, desencadenan resultados distintos según las relaciones de los actores y
el contexto particular. Esto conrma que la gestión universitaria de género debe analizarse
desde la teoría de la complejidad: los protocolos funcionan como elementos dentro de un
sistema adaptativo, en el que pequeñas variaciones como el acompañamiento recibido, la
conanza en una autoridad o el grado de información disponible— generan consecuencias
inesperadas y, a veces, opuestas.
En cuanto a los alcances del estudio, se logró visibilizar experiencias concretas de estudiantes
y representantes de género, lo que permitió comprender la dinámica universitaria como
un sistema vivo, caracterizado por la no linealidad, la interdependencia de actores y la
emergencia de resultados imprevisibles. Este análisis contribuye a ampliar la discusión
académica sobre cómo se viven los derechos humanos en la educación superior, al
mostrar que los protocolos no pueden evaluarse de manera aislada, sino como parte de un
entramado relacional y cultural que los resignica. Como limitación debe reconocerse que
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
el tamaño de la muestra fue reducido y que los resultados reejan únicamente las voces
de quienes participaron voluntariamente, dejando fuera experiencias que permanecen
ocultas o silenciadas.
Finalmente, se identican líneas de investigación futuras que pueden enriquecer el estudio
del fenómeno desde la complejidad:
Realizar estudios comparativos entre facultades y universidades para identicar
patrones emergentes comunes y diferencias contextuales.
Incluir la perspectiva de docentes y personal administrativo para comprender cómo
las interacciones entre distintos actores transforman los protocolos.
Profundizar en la experiencia de la comunidad LGBTTTIQ+, a n de analizar cómo la
diversidad sexogenérica introduce nuevas variables en el sistema universitario.
Desarrollar investigaciones longitudinales que permitan observar cómo los cambios
culturales e institucionales reconguran los resultados a lo largo del tiempo.
En síntesis, este estudio demuestra que los derechos humanos de género en la educación
superior no pueden gestionarse desde una visión lineal o mecánica. La universidad debe
asumirse como un sistema complejo, donde normas, prácticas y actores interactúan de
manera impredecible y adaptativa. Reconocer esta complejidad es el primer paso para
diseñar políticas exibles, inclusivas y sostenibles, capaces de responder a la diversidad
de experiencias que conguran la vida universitaria.
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